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Cómo ligar con una chica que no conoces
Pasos para tontear en la calle

¿Qué hombres no ha vivido la «contradicción del infierno»?

Eso de que aquellas tías que te molan pasan de ti, pero las que te dan igual terminan loquitas por ti.

Al final dices, vale. No sé ligar.

Si hacemos zoom out alejándonos con vista de pájaro vemos porque sucede. Con las que no nos gustan, nos comportamos de la manera que nos tendríamos que comportar con las que sí nos gustan.

Y no os equivoquéis.

No me refiero (para nada) a «pasar de una mujer para atraerla».

Una falacia que de lo único que te servirá será para no comerte un rosco y culpar al mundo de que haya guaperas que tengan tías sin tener que hacer nada.

Pero se puede aprender a ligar.

Podemos aprender qué decir y hacer para replicar el comportamiento natural que tenemos cuando interactuamos con una tía que no nos mola y nos permitimos «tener una conversación sin filtros».

Aunque ligar no tiene nada que ver con estudiar un guión, tampoco es una habilidad natural que sólo tengan unos pocos afortunados.

Algunos tienen estos dotes, pero no significa que no se puedan adquirir.

Por esto estamos aquí.

Pero antes un aviso. La taoría está muy bien, pero como cualquier artesano donde se aprende es en el taller, no en los libros. Usa esto como los fundamentos para después salir a la calle y petarlo.

Pasos para ligar con una chica que no conoces

Existen infinitos métodos para ligar, pero mi favorito y con el que me familiaricé cuando era principiante total fue el «modelo diurno de Londres» (London Daygame Model).

Sabéis que «daygame» significa hacer «juego» (entrarle a chicas) con la particularidad que es durante el día.

Tom Torero ligando
Foto: Tom Torero fue uno de los instructores pioneros de este modelo. Ahora mantiene un perfil más bajo y tiene un podcast de estilo de vida llamado Black Sheep Bandit. Vive en su furgoneta y pega viajes con su moto mientras sigue haciendo daygame. ¿Qué hombre no ansía esta libertad?

Lo que hay que hacer para ligar de día requiere más huevos que de noche, pero es ideal para las personas como yo a las que nos encantan las mañanas y odiamos salir de noche.

No sólo porque el ambiente discotequero me parezca falsedad pura, sino sobretodo porque me descuadra el horario mañanero y los ritmos circadianos.

Poder tener una conversación de verdad con una chica en medio del día, para mí es más gratificantes que estar en un antro lleno de borrachuzos a las 3 de la mañana cuando mi cuerpo se está contradiciendo. Por un lado queriendo afección femenina pero por otro queriendo salir de esa cueva e ir a la cama a sobarla.

Por esto el modelo «diurno» me encajó a la perfección con el estilo de vida que he llevado desde que empecé a coger la vida por los huevos. Un modelo con pasos bien marcados en el que vamos a construir un Coliseo distinto en cada interacción que tengamos.

Este esquema salió en Londres sobre 2010. Cuatro años más tarde de que saliera el libro «El método».

Rebajas
El mtodo (Diversos)
El libro que inspiró a miles de tíos a tomarse por los cuernos su escasez de relaciones con mujeres, aunque era con técnicas robóticas y poca exploración personal.

A nivel narrativo está muy bien y la temática te f*lla la mente si no sabías que este mundo existía, pero que a mí parecer, estos escritos de Neil Strauss sirvieron más de semilla para explorar seducción práctica, que no como método definitivo.

Raúl me cuenta cuál es su historia y cómo se originó el «modelo diurno de Londres» en un episodio exclusivo (#14) del podcast.

Abrir

El primer paso es el más difícil para la mayoría de hombres. Es donde nos encontramos más resistencia y donde tendremos que trabajar más.

cómic chico entra a chica

Y tiene huevos la cosa porque son sólo los primeros 10-20 segundos desde que ves a la chica que te gusta.

Ahí tu cerebro lógico se bloquea, el cerebro emocional toma el mando y toda la «teoría» y publicaciones sobre «no tener miedo» se van al garete, porque te das cuenta que no puedes pensar.

Sientes la adrenalina corriendo tus venas, las palpitaciones del corazón, y parece que vas a vomitar mariposas.

Es lo que podríamos llamar «ansiedad al acercamiento» (approach anxiety).

Incluso los que llevan más tiempo entrando a chicas que les gustan, sienten todo este cóctel de sensaciones en el cuerpo pero la diferencia es que con el tiempo aprenden a manejarlas mejor.

Con estos primeros segundos ya podemos ver quien es un «pirata abordador» experimentado o quien es un navegante de poca monda al que aún le queda zarpar mucho, y pasar por multitud de malas mares para aprender de qué va esto.

En esas fracciones de segundo, cuando pensamos «buah, me encanta esta chica, tengo que decirle algo…», no sólo sentimos todos estos instintos anti-peligro en los que el cuerpo quiere salirse.

No.

Por si fuera poco, se le suman más ingredientes al cóctel. ¿Qué ingredientes? no es un ingrediente dulce como el azúcar, pero es como si te metieran Jägermeister a la bebida.

Son las malditas excusas.

  • Estoy molestando a la chica
  • La gente me está mirando
  • Esto no es normal
  • Esta chica me va a escuchar
  • Pensarán que la estoy acosando

Las escucharás todas de golpe, para que puedas decidir que excusa elegir para no «abrirla» (entrar) según el contexto.

Ya he reiterado algunas veces que una buena herramienta para achantarnos menos a la hora de entrar, es calentar el músculo social.

Vamos a 1-2-3 mujeres y hacemos un hit-and-run. No se trata de pegarles con un bate de neandertal y llevárnosla a nuestra cueva, sino en dar un cumplido y simplemente irnos al terminar.

Ir allí soltando «sólo quería decirte que…» y decirle un cumplido honesto de algo que nos haya gustado. Eso sí. Vamos a asegurarnos de que nuestro cuerpo se empieza a preparar para «abrir» a alguna tía de verdad.

  • Mantenemos el contacto visual en toda la interacción.
  • Sonreímos des inicio a fin.
  • Hemos dado un cumplido genuino (me encanta tu pelo, que vestido más colorido, que meñique más raro tienes…).

El único objetivo es decirlo. Desearles un buen día y marcharnos. Si validamos que hemos cumplido estos marcadores, entonces hemos cumplido la misión.

Este ejercicio nos sirve para liberarnos un poco socialmente y salir de la zona de confort para poner esta «bola de nieve social» en marcha.

Yo he experimentado yendo a los extremos para ejercitar este músculo social cuando iba con amigos. Aunque estos ejercicios los tenías que hacer separándote del grupo. Por ejemplo:

  • Pidiendo el número directamente sin decir nada más a 5 chicas de la calle. Lógicamente todas te decían que «no». Era un ejercicio para no sólo entrenar el «músculo social» pero también para entrenar el volumen de rechazos que se iban a venir esa tarde.
  • Ir a una plaza y empezar a reír en voz alta.
  • Tumbarte en el suelo en una calle peatonal concurrida.

Mirad si salía de la zona de confort que hasta al final del día me dolía la parte de atrás de la cabeza. Como si hubiera activado rutas neuronales que antes no estaban activas.

Pero estos ejercicios no son necesarios.

reto de tumbarse
Foto: yo tumbado en medio de una plaza en una capital de los Balcanes.

Puede ser un buen ejercicio introductorio si no has parado a ningún pajarito por la calle, pero si puedes, lánzate a la piscina.

La paras por la calle, y da casi por hecho que la primera conversación estará llena de baches y lo harás bastante mal, pero la segunda del día siempre va mucho mejor, y la tercera aún más.

Si está caminando y te cruzas con una chica que quieres conocer, puedes ir tras ella en una pequeña carrerilla y te pones delante de ella.

Pero hazlo con gracia y sin que parezca que la vayas a robar.

La parada tiene que ser confiada.

No pararla desde atrás sino ponerse delante para «matar su momentum». De lo contrario terminarás caminando al lado y eso sí es de acosador.

Nos abriremos mucho, como un jugador de futbol para que no se asuste, y lo haremos con la mano un poco levantada. Rollo «stop» para indicarle que le queremos decir algo, y desde esta entrada ya estaremos sonriendo.

rueda de la fortuna
En el modelo de Londres esto se llama hacerle «la rueda de la fortuna».

Se llama así porque nos abrimos para pararla. Y supongo que también porque a ambos nos acaba de tocar el premio gordo… que es tener la oportunidad de conocernos mutuamente (guiño, guiño).

Así que, ¿qué hacemos cuando vemos a la chica sentada en el parque o cuando se nos acaba de cruzar? vamos hacia a ella, la paramos con un «perdona, ¿te puedo decir algo muy rápido?», y le decimos lo atractiva que nos parece y qué nos ha llamado la atención.

Sin milongas ni remilgos.

De hombre a mujer. No de «tío amigable» a desconocida.

La hemos parado por un motivo y eso es lo que le decimos. Eso sí. Sin olvidar la sonrisa jugona y usando una voz lenta pero clara. De persona confiada aunque por dentro te estés haciendo caquita.

cómic miedo al rechazo

Por esto será interesante trabajar en superar el miedo al rechazo de forma práctica, porque a medida que lo vayamos practicando lo adoptaremos como segunda naturaleza.

Aprenderemos que sólo hay dos posibles reacciones que vamos a recibir y todas son necesarias para crecer.

La primera es «adiós muy buenas, no estoy de humor».

La segunda «¡oh gracias!», y se quedará ahí a ver si decimos algo más.

Preferiblemente queremos la segunda que es en la que podemos empezar a trabajar. Y recordad que aunque tengamos la segunda reacción, no significa que esté disponible. De todas formas ya podemos empezar a trabajar los próximos paso .

¿Te interesa expandir esta fase?

Recopilar

Vale.

Estamos flipando porque está ahí escuchando.

Si sigue con nosotros es el mejor indicador que acabamos de encontrar una chica o bien que podría estar interesada en nosotros, o que simplemente es amigable pero no está disponible. Lo que no es necesariamente malo porque podemos tener una buena conversación y «practicar» como tontear.

Antes del «qué decir» (o dejar de decir), nos aseguraremos que tenemos unos básicos claros. Los mismos que si hemos hecho el «calentamiento social».

  • Postura recta
  • Voz calmada, sin preocupación de dejar espacios entre palabras
  • Voz suficientemente alta sin gritar
  • Y sobretodo, sonriendo. Porque no le vas a robar el bolso

El error más común cuando queremos ligar con una chica que no conocemos, es empezar a hacer preguntas. Como si fuera una putta entrevista.

Cuando la chica sigue ahí con nosotros, el cerebro va en piloto automático y empieza a hacer las mismas preguntas de siempre:

  • De dónde eres
  • Qué estás haciendo ahora mismo
  • Cómo te llamas

Obviamente ponerse en modo entrevista no es flirteo. No es atracción. Eso es modo «recursos humanos». Así que olvídate de hacer estas preguntas a menos que quieras pasar a ser su amigo, aburrirla o la quieras contratar para tu negocio de sandalias marroquíes.

A menos que sea Walter White, buena suerte intentando crear química en este escenario.

El otro error común es eyectar prematuramente. Vamos. Decir adiós y salir de la conversación antes de tiempo porque el cuerpo nos pide a gritos que estamos yendo contra nuestros instintos anti-peligro.

Es una respuesta a esa adrenalina que el cuerpo suelta en respuesta a un peligro. Nos hace querer escapar. Así que recuerda mi voz cuando creas que estás haciéndolo fatal y quieres decirle adiós. Si ella sigue ahí… quédate en el puttto set.

«Pero Pau, no la conozco de nada, ¿qué se supongo que digo si no debo hacerle preguntas?»

En vez de preguntas, lo que haremos será asunciones y observaciones. A medida que nos vayamos sintiendo más cómodos, hasta podemos hacer «acusaciones» que nos ayudarán a tontear.

La regla de oro será decir lo que veamos.

Si estamos en blanco, una buena coletilla para forzarte a hacer esta observación es usar la frase «lo que he notado/visto de ti ha sido…»

  • Te he visto el pelo rubio de unicornio y he asumido que no eras española… voy a decir… sueca o letona
  • He notado que caminabas muy rápido. Debes ser una poderosa mujer de negocios.
  • He visto que vistes todo de negro. No sé si asumir que eres espía o banquera.
  • Tiene pinta de que acabas de venir del gimnasio a hacer peso muerto.
  • Me da la sensación que eres una estudiante de arte soñadora y justo estabas escuchando música lofi.

En ninguno de estos ejemplos le hemos preguntado. Hemos asumido usando la observación.

Lo bonito de las observaciones es que en el 99% de los casos igualmente nos va a responder.

Este paso lo podríamos llamar recopilar, apliar, agrupar o juntar, porque estamos sacando de la nada todos los temas posibles con los que podemos jugar para asumir y hacer observaciones sobre ella.

Ya con este par de pilares estamos construyendo el coliseo procurando que no se caiga.

¿Te interesa expandir esta fase?

Vibrar

Mezclado con esta recopilación de info, hay un pilar que en inglés se conoce como «vibe» al que españoladamente llamaremos «vibrar».

Aquí nos empezamos a sentir todos cómodos con la conversación. Los más experimentados es cuando subconscientemente saben que el tonteo más jugón está permitido.

cómic charlar y ligar

Con bromas livianas sin ser el payaso de turno. Recordemos que nos centramos en ella mayoritariamente. No somos un circo de entretenimientos.

Queremos mantener la compostura, estar tranquilos, sonreír, mirarla a los ojos y tener esa voz calmada.

Y si eso (aún) no nos viene de forma natural, pues lo piensas activamente hasta que lo hayas hecho tanto que el subconsciente lo aprenda y pase a ser una segunda naturaleza.

Para «vibrar con ella» utilizaremos los temas que hemos sacado y recopilado para retorcerlos. Un truco sería usar la frase:

  • «Cuando pienso en X…. pienso en Y….» (o me imagino)
  • «Mi amigo fue a X… y me dijo que Y…»
  • Uno que es aún mejor: «cuando pienso en X…. te imagino Y….» (recordemos que ella misma es su tema favorito)

Esto nos da suficiente tiempo para bajar las revoluciones y que salga a relucir nuestro cerebro más racional.

Por ejemplo, si te ha dicho que está en marketing: «cuando pienso en márqueting, te imagino a ti intentando vender cosas totalmente inútiles a señoras mayores».

O si nos dice que está en banca «cuando pienso en la banca, te imagino a ti de traje y corbata, tirando el café caliente a la cara de los estudiantes de prácticas y creando otra burbuja inmobiliaria».

O si nos dice que es rusa, «cuando pienso en Rusia te imagino a ti en una cabaña de madera (dacha), leyendo a Ana Karerina bebiendo borsh de tu abuela».

Podríamos tirar de estereotipos, pero si podemos innovar un poco, aún mejor.

Mi recomendación es utilizar esta coletilla del «cuando pienso en…» incluso aunque no te venga nada a la mente para forzar a buscar la respuesta.

Lo que si queremos evitar es estar de acuerdo en todo lo que dice, política, lo maravillosa que es la gente de su país y cosas así.

Esto no es atracción.

La atracción es romper con los esquemas.

Burlarse de ella un poquito con una sonrisa juguetona. Usando clichés y estereotipos y envolverlo en ella. Que ella sea la protagonista de nuestras historias alocadas.

Un error común es que si lo has hecho pocas veces, estás tan nervioso que a penas escuchas lo que la pava te está diciendo porque ya estás pensando en qué decir cuando cierre la boca.

Así que también hay que practicar la escucha proactiva.

Las buenas noticias es que la práctica de escuchar activamente no tiene porque ser con tías que te hagan temblar las rodillas. Lo puedes hacer con el viejecito del parque. Así que ya tiene más excusas para pasar de esos ridículos 5.000 pasos diarios.

Por esto el ligoteo y el «sargeo» son también un deporte. Un deporte y un arte.

Un arte porque en la interacción, nuestra arcilla es la escucha activa y de ahí construiremos la escultura que representa la conversación.

Me ha quedado guapísima la metáfora. Digna de un tweet.

Seguiremos cargando con el peso de la interacción porque seguimos en «modo de atracción». Ella no tiene ninguna responsabilidad de «crearla», de mantenerla ahora mismo. Al fin y al cabo somos nosotros que la hemos parado por la calle, ¿no?

Más que intentar conocerla, estamos enseñando nuestra personalidad mientras vamos viendo pequeño pedazos de la suya.

Con suerte cada vez más y más.

AhTendremos que poder ser capaces de improvisar con el material que ella misma nos dé. Por esto se le llama «game» (de «juego»). Porque la mente tendrá que volar.

Alguien que ya ha hecho un buen volumen de entradas, hará que en los comentarios aparezca:

  • Tonteo (hablaremos en un rato de cómo hacerlo aunque es algo más intermedio/avanzado)
  • También la retarás con lo que ella misma ha dicho.
  • El hombre experimentado incluso hará lo que los actores conocen como «role play». Es decir intercambios de rol.

Es similar a los que hacen comedia improvisada arriba de un escenario. Pero eso lo digo a modo de ejemplo porque no queremos hacer comedia, queremos centrar el tema en ella que es su tema favorito. Pero sí. Involucra esos elementos de pensar rápido e improvisación.

Incluso si saca un tema del que no tenemos ni puñetera idea, construiremos algo de la nada.

Como un escultor, necesitaremos hacer mucho volumen de piezas poco impresionantes antes de poder crear proyectos maestros. Lo que tampoco quiere decir que las esculturas antes de llegar ahí no valen nada, al contrario.

Invertir

Sin llegar a ser maestros pero haciéndolo con el tiempo, empezarán a llegar el momento mágico en las interacciones. Es lo que los ingleses llaman «hook point» o para los ninjas de la vida: «punto de gancho».

Es probable entonces que hayamos llegado a la fase de «invertir».

Es cuando la chica subconscientemente decide que le gustas lo suficiente, le pilla la curiosidad sobre tu persona y calva reluciente y te pregunta alguna cosa.

Cosas básicas rollo «de dónde eres» o «qué haces» o si aún no os habéis presentado lo hará ella.

En el paso de la inversión, en este «hook point» le dejamos que sea ella ahora la que haga un poquito de trabajo. Hasta ahora hemos sido nosotros que hemos llevado el peso de la interacción a nuestras espaldas y justo venimos del gimnasio de hacer sentadillas pesadas.

Las preguntas abiertas sobre los temas que le hemos sacado aquí nos encajarán bien. Así será ella la que invertirá expandiendo y dejando que nos cuente alguna historieta de su vida ahora que está más «abierta».

  • A parte de conocerme a mí, ¿qué es lo mejor para ti de vivir en Tallinn ahora que te has mudado aquí?
  • ¿Qué haces normalmente cuando no estás salvando vidas como enfermera?

Pero no se trata sólo de esto.

Un error que cometí en varios «sets» de mi época más principiante, es que metía tanta broma y tonteo, que no me daba la oportunidad a presentarme como un hombre de verdad. Me refiero a presentar mi faceta más realista de la vida.

Parecía que estaba haciendo un personaje para entretenerme como excusa para intentar estar menos nervioso.

Queremos que vea que no estamos locos y somos «de verdad». En esta fase de inversión es cuando nos daremos la oportunidad de enseñar la otra cara de la moneda.

Podemos ser lo más básicos que queramos pero la idea es contarle algo del tipo de personas que somos.

Que piensen «sí Pau es un tío de verdad, estábamos flirteando pero también tengo una idea inicial del tipo de persona que es».

Cerrar

Si hemos llegado hasta aquí significa que la interacción ha tenido substancia. Que ha sido de al menos unos 5 minutos y nos ha dado la oportunidad de mostrarle que no somos unos psicópatas.

Más larga no significa mejor, pero si la interacción es demasiado breve aumentan las posibilidades de que 1) no nos de el número, o 2) que no nos lo de pero que la chica nos haga un «flaqueo» (flaking en inglés).

Que la chica nos flaquee es que la chica nos da el contacto, pero no nos contesta de vuelta, o lo hace pero ya ves que no vas a quedar con ella.

Cuando la interacción ya es de alrededor de 5 y habido esa atmósfera de flirteo y de jugueteo con una pizca de realismo, no tenemos porque alargarla más.

A no ser claro, que queramos llevarla a una «cita instantánea» si se da el contexto porque sabemos que no tiene nada que hacer. Esto sería lo ideal, pero la mayor parte de las veces ambas partes tendremos cosas que hacer.

Por que ya sabéis.

No queremos mostrarnos interesantes para los demás, sino serlo para nosotros.

Así que vamos a ser los primeros en decir: «mira, se me hace un poco tarde y tu también te tienes que ir». Lo seguimos de nuestras intenciones directas: : «me encantaría volverte a ver algún día, ¿hablamos por Whastapp?».

Ahí va bien tal vez incorporar alguna bromilla de las que comentamos «quedamos algún día… a leer Anna Katerina juntos», pero no tiene por qué.

También está bien recordarle el motivo por el que queremos su contacto: «me has encantado y me gustaría ir a tomar algo contigo algún día».

No le mentimos y le decimos que le enseñaremos español o le enseñaremos la ciudad como si fueras un maldito guía turístico. No. Le dices lo que quieres. Recuérdale lo que quieres.

Abre fuerte y cierra fuerte.

Ahí le pillamos nosotros el contacto. No le damos a ella el nuestro. Tampoco le damos una tarjeta ni nada por el estilo.

Cada vez es más común que te pidan el Instagram (aquí el mío) para que puedan espiarnos un poco.

No es descabellado que trabajemos un poquito nuestras redes sociales pillando algún fotógrafo o primando la calidad antes que la cantidad de lo que publicamos.

Cómo tontear con una chica

Como es lógico antes tenemos que llegar al cierre y tanto durante la conversación como hasta durante el mensaje, los que sean unos casanova con más experiencia en la seducción, se permitirán hacer freestyle y hasta introducir más elementos del tonteo (siempre calibrados).

Calibrar es importante.

Nos referimos a que no iremos a besar a una chica que conocemos o no forzaremos contacto físico.

Calibrar es entender y leer la situación social en la que estamos para actuar en concordancia.

Si ves que la chica se ríe y se siente cómoda en este contexto, es cuando se pueden incluir elementos del tonteo como…

👮🏻‍♂️ Haz acusaciones

Di lo ves y retuérzalo. Va como anillo en dedo para crear nuevas narrativas.

  • Ejemplo: «así que eres la alcohólica y líder de las chicas malas en tu grupo de amigas. Sabía que no me ibas a dar más que problemas pero voy a arriesgarme…»

🎭 Intercambios de rol

Hacer intercambios de rol. Ideal para empezar a sexualizar un poco.

  • Ejemplo: «somos como un matrimonio de viejecitos que aún no se han cansado de darle acción al dormitorio… porque leemos mucho en la cama, mal pensada».

😈 Rétala

La puedes retar con lo que diga, sin ser demasiado extremista. Si no ya sería bullying.

  • Ejemplo: «no está mal para una chica a la que le gusta X…»

😉 Guíñale un ojo

Cuando flirtees, le guiñas un ojo. No lo hagas en cual momento aleatorio, claro.

  • Ejemplo: yo lo hago cuando suelto una broma sexualizando.

👉🏼 Tócale en los riñones

Pulsarle suavemente en la zona de la riñonera con el dedo índice justo al acabar de decir alguna broma.

😶 Mírala sin decir nada

Sonreír y quedárnosla mirando sin decir nada. Para ponerla nerviosa o incluso antes del beso también.

Trucos y consejos para ligar

A parte durante la interacción de esta vida real que hemos retomado, también existen algunos tips, consejos, técnicas para ligar.

Más bien «hacks».

La mano de Dios

Por ejemplo, cuando me doy la mano con una extranjera para presentarnos (no se dan dos besos como en España), lo que intento es mantener la mano sujetada.

Mantengo la mano hasta que es ella la que la saca.

Os va a sorprender porque muy de vez en cuando, habrá una chica sonriente que no sacará la mano, y entonces os encontraréis ahí, con la manos sujetada mientras habláis y no hay más tonteo que lo que he llamado «la mano de Dios».

Juega tus posibilidades

Otro consejo que se da es que juegues a los números y hagas el máximo de volumen.

Igual que muscularmente, el volumen es importante, pero para construir volumen necesitamos fundamentos y hacer el volumen de forma efectiva. No hacerlo a saco sin plan.

Por esto digo que más que jugar a los números tiene más sentido jugar a los posibilidades. No a hacer «entradas de spam» de tías que tampoco nos llaman mucho la atención y sacar el máximo de números de teléfonos, pero a seguir abriendo a tías que sí te gustan.

Igualmente por estadísticas un buen porcentaje serán un rotundo (o no tan rotundo) «no».

Y no pasa nada.

Seguimos. A esto hemos venido. A no arrepentirnos de hacer las cosas que siempre habíamos querido hacer. Lo seguimos haciendo.

Sobretodo al principio… Lo que es una mierdaca porque desmotiva más, pero a medida que se van aplicando estas estructuras, estos pilares, te vas volviendo mejor y van saliendo mejor las cosas.

Potencia tu estilo

No podríamos hablar de seducción o de ligar sin mencionar el maldito consejo de «se confiado».

Tener confianza también se puede moldear con el tiempo, pero también ayuda mucho a simplemente «sentirse guapo». Procurar cierto estilo y potencial los mejores atributos que tengamos, es una buena manera no sólo de sentirnos más confiados, sino también de aumentar nuestros ratio de éxitos.

Potencia tu estilo. Ve al gimnasio.

Aunque no va a ser determinante, si te hará el proceso más fácil. No fácil, pero más fácil.

Los mejores sitios para ligar

De día en la calle

En una fiesta

De fiesta

Por internet

En la playa

En el gym

Crece «hombreando» con nosotros

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