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En defensa a la masculinidad
Hombrea: el blog para ser más masculino

Tío… hombrea un poco, ¿no?

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Qué es la masculinidad

▼ El otro día busqué la definición de masculinidad en Google y me salieron varias páginas oficiales de distintos gobiernos. Páginas donde justo debajo de «que es la masculinidad» empezaba con la frase: «Las raíces de la violencia contra la mujer…»

Lógicamente me puse las manos a la cabeza.

Cómo c0ño puede ser, que buscando una definición oficial te salga ya directamente algo relacionado con la violencia. ¿Desde cuándo hemos asociado la masculinidad a esto?

No dejo de ver más que «feminismo», «masculinidad tóxica», «patriarcado», y ataques continuos al hombre. Opinando (pero no argumentando) como el hombre moderno han fallado a las mujeres, a la sociedad y a los propios hombres.

definición masculinidad

¿Cómo no vamos a fallar, si ni siquiera sabemos lo que es la masculinidad? no puedes ser algo, si no puedes definirlo. No puedes encontrar nada, si no sabes lo que estás buscando.

Y es que nadie tiene ni idea de qué c0hones es realmente la masculinidad aunque todo el mundo tiene en mente lo que es la «masculinidad tóxica».

Masculinidad tóxica

Lo que la sociedad hace es apuntar a acciones de mi3rda de algunos hombres (a rasgos deplorables) y llamarlos «masculinidad tóxica», pero para empezar, no tendríamos que utilizar la palabra «masculinidad» porque por definición, la masculinidad tiene su propio conjunto de características.

Esto hace que llamarla «tóxica» sea redundante. Me refiero a que si no es masculinidad… entonces es simplemente no masculinidad. Es otra cosa.

Para ponerlo en perspectiva, por definición la comida no es tóxica. Sólo cuando se infecta por bacterias se vuelve tóxica. Pero, ¿llamarás a eso «comida» si ya no te lo puedes comer? no. Antes era comida. Ahora ya no.

Lo mismo con un hombre que pasa a tener comportamientos deplorables: antes ejercía la masculinidad. Ahora ya no.

Si fueras un bebé que nunca ha probado sólidos, no sabrías diferenciar entre comida y comida podrida. O sea que con esta perspectiva, para ti, como bebé, toda la comida puede ser tóxica.

Este es exactamente el enfoque que ha dañado a la masculinidad. No tenemos ni put4 idea de que es, pero somos expertos en apuntar y diferenciar lo que sí es «masculinidad tóxica»:

  • Machismo
  • Pesas
  • Zorrear
  • Coches deportivos

Pero, ¿cómo definimos la masculinidad a secas? muchos dirán que no deja de ser un constructo social más que nos hemos inventado… pero yo no lo tengo tan claro.

¿Estáis seguros de que la masculinidad es un constructo social? ¿de que no hay animales que puedan ser más o menos masculinos? ¿más o menos femeninos? ▲▼

Definición de masculinidad

La masculinidad verdadera se puede definir con una palabra: «acción».

Aún no siendo el único pilar, sí que la «acción» es lo más importante porque de ella deriva todo lo demás. Todo lo que define al hombre. ¿Y qué lo define?

Hoy en día la Unión Europea, las Naciones Unidas y todas estas organizaciones aseguran que tenemos que redefinir el concepto de hombre. Quieren que «hombre» y «masculinidad» signifique lo ellos quieran que signifique.

¿Y qué significa? lo que ha significado durante decenas de miles de años, desde el hombre de las cavernas hasta el hombre moderno.

  • Estoicismo
  • Competitividad
  • Conquista
  • Dominancia

Rasgos que sonarán «agresivos» para algunos, pero no dejan de ser rasgos que llevan a lo mismo: tomar acción.

Es lógico que en un contexto moderno, el hombre ha tenido que ir adaptándose a la evolución de la sociedad para moldear estas características al contexto actual.

Una conquista que antes significaba guerras y batallas, ahora significa conquista profesional. Una competitividad que se medía con la magnitud de fuerza de los hombres de la tribu, ahora significa entrenamiento.

¿Sirven para canalizar estos instintos? sin duda. Pero sospecho que el ataque a la masculinidad viene precisamente de demonizar estos rasgos en sus formas más básicas porque pueden ser peligrosos por el status quo de algunos. Dejadme explicarlo. ▲

Cómo ser un hombre varonil

El ser humano ha evolucionado guiado por las relaciones sociales. Sin la comunidad, no estaríamos dónde estamos hoy, y desde tiempos prehistóricos se sabe que los hombres, igual que otros simios, han sido los que han llevado la batuta de la caza o la guerra.

Pero ese hombre que no fuese lo suficientemente fuerte, que no tuviera suficiente coraje, que no tuviera suficientes habilidades o competencias, o incluso el hombre que no se preocupaba de lo que el resto del grupo pensaban de él… bueno. Es razonable asumir que quedaron fuera del equipo, de la tribu y por lo tanto sus posibilidades de morir aumentaban enormemente.

Es natural querer ser gustado por el resto de personas, de buscar la validación, y para conseguirlo, seguimos volviendo a los básicos que nos pedían nuestras tribus, porque sigue arraigado en nuestros genes. Estamos hablando de:

  • La conquista en sus distintas formas
  • La toma de acción
  • Y la búsqueda de propósito

Todos son fines individuales pero que benefician al grupo. Y ya sé que a día de hoy muchos de nosotros no tenemos que proteger el perímetro, o no tenemos porque levantar pesos pesados más que nuestros bebés gordos o las bolsas de la compra.

Si queremos hasta no tenemos ni que caminar para ir a trabajar. Lo podemos hacer remotamente desde casa.

Pero estas comodidades sociales están aquí de hace… ¿cuánto tiempo? ¿100 años? ¿50 años? incluso menos. Eso no elimina cientos de miles de años de evolución e instintos masculinos. ▲▼

Conquista

El primer instinto arraigado dentro de esta evolución, es la conquista.

¿Cómo no va a haber una agenda social mundial para apagar y redefinir la masculinidad? ¿cómo no la va ha haber? si quien se ha levantado a revolucionarse y quien ha llevado la batuta de las armas y batallas durante toda la historia han sido los hombres.

Domestica a los hombres, cápale los instintos, y te evitarás revoluciones y levantamientos en contra el status quo.

Si pensamos en conquista, pensamos en batallas. En la guerra, en las armas, en la violencia. Qué no digo que sea bueno, pero por ejemplo siempre han sido las tecnologías militares las que hacen grandes avances para la tecnología de los civiles. Si tenemos cámaras digitales, ambulancias, ordenadores y mil cosas más es gracias a querer ser superior al «enemigo» por nuestro afán de conquista. Tecnología que sale (primero) del campo militar.

Todo hombre tiene dentro suyo cierto afán de conquista. En mayor o menor grado, y también que puede tomar distintas formas. No sólo batallas físicas.

Quizás por un afán dirigido directamente por nuestra biología, con una hormona como la testosterona que guía no sólo la agresividad, sino también la asertividad. Ser firme con las decisiones.

Si es la biología que nos hace tener estas características, podemos decir que los hombres nacen con la motivación de conquitar. Algunos quieren conquistar el mundo, otros quieren conquistar proyectos personales, otros quieren conquistar mujeres, otros quieren conquistar una o varios negocios y otros quieren conquistar picos de montañas.

cómic charlar y ligar

Siempre hay algo nuevo a conquistar, mi podcast es un reflejo de lo que quiero decir. Ya no sólo por los temas que trato si no por el podcast en si mismo. El proyecto. Y es que… no veo techo. Esta es la conquista pura.

  • Nunca podré tener suficientes episodios del podcast, aprendiendo cosas y conociendo ninjas.
  • Nunca podré estar lo suficientemente mamado. Nunca podré estar lo suficientemente fit o fuertote
  • Nunca podré tener suficientemente dinero.
  • Nunca sabré suficiente historia.
  • Nunca habré conocido suficientes personas interesantes que se vienen de invitadas.
  • Haciendo daygame, nunca habré entrado por la calle a chicas suficientes.

Mientras que antaño los romanos no veían un fin a las partes del mundo que podían conquistar, esta analogía con un proyecto mío (y algunos que vosotros tendréis) es la versión moderna de conquista.

No ver techo es la forma más pura de conquista… Pero ninjas de la vida, decir que quieres conquistar es muy distinto a tomar acción para hacerlo. ▲▼

Toma acción

¿Os acordáis cuando os dije al principio que el sinónimo de masculinidad es acción? pues no tomar acción es un lujo sólo accesible al hombre moderno. No al ancestro superviviente, el estad natural del ser humano.

Hay una versión del mundo en la que puedes «sentir» cosas pero a la vez, que te importe una mierda como te sientas… y tomes acción igualmente.

Si me siento triste, esto no tiene porqué cambiar como actúo. No cambia las cosas que hago. O las cosas que tengo que hacer.

Los días que no tengo ganas de ir al gimnasio… voy sin ganas. Voy igualmente. Si siento el miedo al rechazo apoderarse de mi cuerpo, con más razón aún tendré que lanzarme a por el beso. Si hoy no tengo ganas de escribir, hay algo mágico en forzarte a hacer esa acción que no «sientes» que quieres hacer, pero que tienes que hacer… y terminas haciendo.

Si hoy me levanto por la mañana cogiendo el día por los cuernos, y tengo un negocio que manejar, una rutina en la que entrenar y mil cosas más, pues genial. Pero si hoy me levanto triste… sigo teniendo que hacer exactamente la misma mi3rda.

¿Qué tienen que ver las emociones (lo bien o mal que me sienta hoy) con las cosas que tengo que hacer? absolutamente nada.

Es la sociedad actual que nos ha hecho creer que merecemos una comodidad emocional que nunca antes en la historia de la humanidad se había visto.

Nuestras emociones no tienen nada que ver con la cruda realidad de este mundo. ¿A quién coñ0 le importa como te hace sentir la guerra? ¿a quién mi3rda le importa como te sientes hoy? la Tierra seguirá girando independientemente de lo que sientas emocionalmente. La vida es binaria. Es cero o es uno. Es blanca o negra. Estás vivo, o está muerto. Estás ganando, o estás perdiendo. Estás teniendo éxito, o estás fallando.

La gente obsesionada con ellos mismo y como se sienten en todo momento, y de mientras el tiempo va pasando, echan la vista atrás, y sólo se pueden quejar de lo que no han hecho. Lo que no han conseguido. Pues claro, ¡si ponías tus emociones como excusas para no tomar acción! ▲

Buscar propósito

Esta obsesión moderna con la búsqueda de la felicidad es uno de los mayores problemas de occidente, porque nos hace engreídos, como que nos merecemos la felicidad inherentemente y debería ser nuestra única obsesión.

Ni siquiera creo que los humanos evolucionaran para ser felices.

No creo que la felicidad sea el objetivo, ninjas de la vida. La verdadera meta es el propósito, la sensación de cumplimiento y realización.

Hace unas semanas puse un tweet argumentando como en un estado de supervivencia, la depresión no existe. Repito: en estado de supervivencia. ▼

cómic miedo al rechazo

La depresión no existe en un contexto de supervivencia (el estado natural del ser humano).

Si os fijáis, cuanto más nos alejamos de ese estado, más deprimidos nos sentimos. Quizás sea por esto que el hecho de ayunar sienta tan bien mentalmente… o el minimalismo (el hecho de poseer poco), también tener propósito en la vida, el entrenamiento de fuerza, el ejercicio en general o algo tan básico como hacer cosas con las manos.

Quizás por eso en los países menos desarrollados hay menos depresión y en cambio, en los países que tienen la vida solucionada la depresión está por las nubes.

Ahí tu vida es tan cómoda, te tienes que preocupar de tan pocas cosas, tu vida está tan arreglada que lo único que tienes que hacer en estar ahí sentado y preocuparte de porque aún no eres más feliz… o no lo eres más.

La manera en como tratamos a la tristeza, la depresión o hasta la felicidad… está tergiversado. ¿Quien te ha dicho que tienes que buscar la felicidad como objetivo vital en primera instancia?

La felicidad está totalmente sobrevalorada. Ya lo he dicho mil veces: si tienes un estilo de vida que te llena, serás feliz. La felicidad viene en forma de subproducto de lo que haces en tu día a día. ▲

Cómo ser más masculino

Por esto reitero constantemente hacer el zoom out, la vista de pájaro. Ver las cosas con perspectiva. No es casualidad que haya rasgos de la masculinidad que se han mantenido atemporales y no se han intoxicado con fantasías y narrativas mediáticas.

Cultivar sabiduría

Piensa en cultivar sabiduría.

Dichoso el hombre que encuentra la sabiduría,
Y el hombre que adquiere entendimiento;
Porque sus ganancias son mejores que las ganancias del dinero,
y su ganancia que el oro fino.
Ella es más preciosa que los rubíes,
Y todas las cosas que puedas desear no se pueden comparar con ella.
La longitud de los días está en su mano derecha,
En su mano izquierda riquezas y honor.
Sus caminos son caminos de deleite,
Y todos sus caminos son paz.
Ella es árbol de vida para los que de ella echan mano,
Y felices son todos los que la retienen.
— Rey Salomón, Proverbios 3:13–18 ▼

Los historiadores y filósofos consideran al rey Salomón como uno de los hombres más sabios que jamás ha pisado la faz de la Tierra.

En el manual de instrucciones para sus hijos, el Libro de Proverbios, insiste constantemente en la idea de que buscar sabiduría es la piedra angular para ser un hombre. Ser más masculino.

En cada uno de los capítulos de este libro, vuelve a la idea de que está seguro que la sabiduría prolonga la vida, te permite elegir amigos y colaborar con socios que valen la pena, evitando a hombre y mujeres que sólo te acabarían apuñalando por la espalda si tuvieran la oportunidad (como hizo mi ex).

Pero en la sociedad contemporánea actual, esta sabiduría «Gandalfiana» está en declive. Si que he escuchado llamar a alguien «inteligente», pero poco se usa la palabra «sabio».

La sabiduría viene de experimentar. De aplicar tu inteligencia (mental) para combinarla con acciones de vida (experiencias). Esta combinación es lo que forma la sabiduría: aplicar y teorizar.

  • ¿Quieres ligar con una chica que no conoces? entonces existen montones de trucos de Tinder. ¿Para que salir a la calle e intentar conocer a una mujer en persona, con lo que cuesta esto?
  • ¿Quieres vaciar la mente de las preocupaciones del día? podrías ir a caminar, jugar a juegos de mesa con la familia, podrías ir a correr, a levantar pesas… pero es más fácil mirar Netflix o jugar a videojuegos 8 horas.
  • ¿Tienes hambre? que mejor manera que hacer que te traigan comida a casa con un App, así no tienes ni que cocinar. ¿Por qué molestarte a ir al gimnasio, intentar comer bien o ayunar?

La sabiduría es conocimiento aplicado. ¿Una mujer no puede ser sabia? por supuesto, pero aquí hablamos del hombre. Hombres que en un contexto natural tenían que salir a cazar. Aplicar el conocimiento que tenían del entorno para acumular experiencias de la vida.

Podemos «estudiar» lo que es mejor para nuestro cuerpo, cerebro o relaciones… pero la diferencia entre aplicarlo y simplemente acumular conocimiento es abismal.

Son en esas citas filosóficas antiguas como las que vienen de puño y letra de Salomón o Platón, que se ve claramente. Hombres llamados «sabios» porque sabían en qué momento domar la lengua, en qué momento parar para alejarse… y en qué momento volver a la batalla. ▲

Domar la fuerza

Una batalla que no tiene porque ser física, pero sí que te encontrarás en más de una situación en la que podrías aplastar sin miramientos… o ser aplastado.

“Llega un momento en que se debe abandonar la dulzura y emprender una lucha hasta el final. Cualquier hombre que pretenda ejercer el liderazgo debe estar preparado para enfrentar los requerimientos cara a cara cuando se presenten. A menos que esté listo para luchar cuando sea necesario, la gente empezará a ignorarlo”. – Dwight D. Eisenhower ▼

Gichin Funakoshi, el padre del karate moderno, repetía constantemente la frase: «karate ni sente nashi», que significa: «en karate no hay un primer ataque».

Alguien como el bueno de Funakoshi podría haber destrozado sin mucha complicación a cualquier persona que lo hubiera insultado, pero siempre mantuvo esta bestia, esa fuerza bajo control. Totalmente domada.

Montones de hombres físicamente fuertes (o más fuertes que el otro) deciden tirar por la vía violenta en un intentar de probar a los demás (y probarse) la fuerza que tienen.

El hombre masculino es el hombre humilde, porque la humildad es fuerza bajo control.

meme humildad

No puedes ser humilde si no tienes nada que domar. Todo el mundo es humilde sobre su dinero cuando es pobre. Lo difícil es ser humilde cuando te haces rico.

Porque como decía el tío Ben de Spiderman… un gran poder conlleva una gran responsabilidad.

Es innegable que en la sociedad actual hay jerarquías. A veces sientes que te están pisando en el trabajo, en los estudios o te intentan humillar. Igual que podamos tener la fuerza física o mental que nos serviría para «aplastar de vuelta», el uso de la humildad es enfrentarse de pie a estas dificultades sin besar el anillo del tirano que puede tomar forma de jefe o exnovia tóxica.

Mantienes tu fuerza bajo control. Una fuerza que ya decimos que no tiene porque ser física. Hace referencia al uso de los valores y de la moral, que multiplican el propósito por el que haces las cosas. ▲▼

Tener conciencia emocional

La prevalencia física del hombre siempre ha importado. Por algo tenemos testosterona. Una hormona anabólica que crea músculo, agresividad y drive. Pero esto en línea de tener esta bestia bajo control, no quiere decir que tengamos que ser un robot sin emociones.

“Algunas cosas están bajo nuestro control y otras no. Las cosas bajo nuestro control son la opinión, la búsqueda, el deseo, la aversión y, en una palabra, cualesquiera que sean nuestras propias acciones. Las cosas que no están bajo nuestro control son el cuerpo, la propiedad, la reputación, el mando y, en una palabra, todo lo que no sean nuestras propias acciones”. — Epicteto

La idea de que el hombre debe mantener el labio superior rígido y ser como un robot estoico sin emociones había estado en el aire durante gran parte del siglo XIX.

En cambio durante el siglo XXI todo parece estar reinado por las emociones.

La conciencia o inteligencia emocional nos enseña que sí, que nuestras emociones tienen validez pero que ni mucho menos todo está bajo nuestro control. Que la manera en cómo nos sentimos no es el centro del universo.

  • «No me siento ni mujer ni hombre, que todo el mundo me tenga en cuenta, que todo el mundo lo sepa y que cambien el idiomas y put0 diccionario entero sólo para complacerme.»
  • «Comer carne es machista. Las criptomonedas son machistas

Cada vez estamos viendo más afirmaciones de este tipo, que en vez de apelar a la lógica, está centradas al copo-de-nievismo. A la singularidad de cada individuo como si fuera una fuerza superior al conjunto social.

Uno de mis libros favoritos es El Salto Social, que me he leído un par de veces y apela a la ciencia psicológica y social de lo qué ha llegado a ser el ser humano.

El hombre, es quien es por el conjunto del grupo y el rasgo de la conciencia/inteligencia emocional es primordial para que el grupo se haga más fuerte en conjunto.

Esto es lo que nos permite estar… llamémoslo emocionalmente disponibles y por lo tanto ser empáticos, pero también saber cuándo ciertas emociones (como por ejemplo la ira), harán más daño que bien.

¿Os acordáis de la película Di Que Sí? cuando a Bruce (interpretado por Jim Carey) se le concede tener los poderes de Dios, decide cumplir todo lo que le sale de la minga. Empieza a actuar en base a sus emociones. Como si fuera un niño de 5 años que por fin puede conseguir todo lo que quiere.

Lógicamente al actuar según sus emociones (exclusivamente) todo termina como era de esperar: fatal. Y es que tanto hombres como mujeres asumimos que nuestros sentimientos deben anteponerse ante todo lo demás. ▲▼

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